Blanco y piedra, una combinación perfecta.

Descubrimos una casa  en las islas Baleares delante del mar, en la que se combina a la perfección el blanco de los muebles, en contraste con el azul del mar y la piedra en la pared del comedor principal, todo ello sumado a la luz natural que entra por los ventanales dando como resultado, una amplitud visual que se traduce en sensación de equilibrio junto con ligereza, en todo su conjunto y más si cabe, al incorporar espejos, ya sea en el comedor principal, recibidor, sala de estar y/o pasillos, lo que hace multiplicar visualmente el espacio, y asimismo potencia la altura de los techos.          

Encontramos así pues, la combinación del estilo mediterráneo con una decoración actual, personal y moderna, ordenando los espacios de una forma lógica y ordenada, consiguiendo una fusión con la atmósfera exterior, en la que convergen mar y cielo.

Siguiendo con la planta de abajo,  hay estancia de igual importancia, como es el despacho, en el que se combina el escritorio lacado en blanco y cristal,  junto con la silla en blanco, decoración floral y libros de los que aprender y estudiar. Son líneas minimalistas, que conjugan a la perfección modernidad, elegancia y practicidad. Aquí tenemos también la pared de piedra, en tonos marrones.

El baño se mantiene fiel al resto de la decoración de la casa, compuesta por cristal, luz natural, muebles y textiles blancos, multiplicando así la claridad de la estancia y la ligereza de las líneas.

La zona de tertulia, en el exterior, viene compuesta por dos sofás de ratán dispuestos en forma de L con la mesa central a juego, cojines forrados en blanco, lámpara de pie en aluminio con pantalla forrada de tela también en blanco.

Gracias por vuestra atención y hasta el próximo post.